(Lupin de la serie)
LADRÓN DE
GUANTE BLANCO (Definición)
Un ladrón de guante blanco es un
delincuente que comete hurtos o estafas sin usar la violencia ni la fuerza
física. Suelen ser personas astutas, elegantes o con buena posición social que
planean sus golpes con inteligencia, enfocándose en delitos financieros,
fraudes corporativos o robos de alto valor.
El término delito de guante
blanco o de cuello blanco se refiere a crímenes no violentos
cometidos por profesionales de negocios y gobierno con motivos financieros.
Todo profesional de administración y gerencia es denominado «cuello blanco» que
contrario al de «cuello azul» que ejecuta obras de campo, este ejecuta tareas
administrativas y de logística, por tal razón a los delitos derivados de forma
ejecutiva y libre de «trabajo pesado» se le denomina como delito de «cuello
blanco». Son delitos que se cometen sin intimidación, amenazas, uso de la
fuerza o armas, métodos violentos de lograr consumar el delito como puede ser
el «alunizaje», uso de máquinas o explosivos, etc.
Características
Principales
Sin violencia: No usan armas, amenazas ni forcejeos para
conseguir su botín.
Inteligencia y preparación: Sus crímenes requieren mucha planificación,
estudio de los sistemas de seguridad y un cálculo meticuloso.
Ámbito de actuación: Suelen operar en el mundo corporativo,
financiero o artístico (robo de guante de seda, falsificaciones, desfalcos,
etc.).
Diferencia
entre "Guante Blanco" y "Cuello Blanco"
Aunque
suelen confundirse, tienen matices distintos:
Ladrón de guante blanco: Se asocia a menudo con el robo de bienes de
alto valor (como el robo de arte o joyas) o estafas sofisticadas, destacando
por el estilo "elegante" y sigiloso.
Delincuente
de cuello blanco: Es un
término acuñado por el sociólogo Edwin Sutherland en 1939 para describir
delitos económicos o corporativos cometidos por profesionales en el ejercicio
de su profesión (tráfico de influencias, lavado de dinero, malversación).
Tipos de
delito de cuello blanco
Dentro de
los delitos de cuello blanco hay tres tipos:
Delitos
de cuello blanco: actos
cometidos por un empleado en contra de su lugar de empleo o desde su lugar de
trabajo. Ejemplo: malversación de fondos.
Delitos
corporativos. actos
ilegales de los empleados de las corporaciones en beneficio de la misma.
Ejemplo: desecho ilegal de materiales peligrosos.
Delitos
de cuello azul: delitos
de trabajadores en contra de su empleo. Ejemplo: robo de maquinaria.
Las
cuatro categorías del delito ocupacional
Gary S. Green establece que los delitos
ocupacionales abarcan todos los comportamientos descritos como de cuello
blanco, de cuello azul y variantes. Es cualquier acto sancionable que se
acomete aprovechando la oportunidad que ofrece una ocupación. Aumenta la
cantidad de delitos que se consideran en relación con el trabajo.
Organizacional. infringe la ley promovido por la organización
y esta se beneficia. Ejemplo: sobornos, manejo de precios.
Profesional: crimen facilitado por el estatus profesional
de la persona. Por ejemplo: médico que defrauda a una aseguradora.
Desde un
cargo gubernamental: delitos cometidos por funcionarios gubernamentales en el ejercicio de su
cargo. Por ejemplo: corrupción y receptación de sobornos.
Individual: cometido por un trabajador para obtener
ventaja o ganancia financiera. Ejemplo: robar un equipo o mentir en la
declaración de la renta.
Justificaciones
y neutralizaciones de la conducta
Tras realizar este delito, hay una serie de
justificaciones de conducta, algunos ejemplos son los siguientes:
Hacerlas
parecer aceptables.
Hacerlas triviales o comparaciones no tan malas.
Lenguaje eufemista para minimizar los efectos,
reestructurar el negocio, cambiar de nombre, reubicar empleados.
Difusión de responsabilidad.
No pensar en las posibles consecuencias.
Deshumanizar a víctimas.

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